atlas.

Stories for the long road


Madrid, España — Coria, España
6 Sept 2026

Madrid, España — Coria, España

ES


  • 01Madrid · 10:25
    Historia del distrito de Tetuán
    Madrid

    Historia del distrito de Tetuán

    El distrito de Tetuán tiene un origen que sorprende a muchos, ya que su nombre proviene de la expansión urbana que se produjo a mediados del siglo diecinueve. La zona se desarrolló originalmente a partir de asentamientos precarios vinculados al campamento militar establecido tras la guerra de África en mil ochocientos sesenta. Esta herencia todavía se nota en la mezcla de trazados que definen sus calles. La calle Bravo Murillo actúa como la espina dorsal de esta parte de la ciudad. Antes de ser la vía principal que conocemos hoy, este tramo formaba parte de la antigua carretera que conectaba con Francia. Fue aquí donde en mil novecientos treinta y uno los arquitectos González de Riancho y de la Torriente inauguraron el Cine Tetuán, un espacio que funcionó como centro de espectáculos y teatro durante décadas. Resulta curioso observar cómo conviven hoy las estructuras de tipología rural que sobrevivieron al paso del tiempo con el complejo financiero de AZCA. Este contraste marca la identidad de un barrio que pasó de ser un campamento improvisado a convertirse en un nodo clave de la actividad madrileña.

  • 0210:34
    La identidad de Madrid

    La identidad de Madrid

    El 1 de junio de 1970, el príncipe Juan Carlos de Borbón y Borbón inauguró el Palacio de Congresos en el paseo de la Castellana, marcando un momento de transformación para la capital. Esta estructura, situada cerca del estadio Santiago Bernabéu, donde el Real Madrid Club de Fútbol disputa sus partidos desde 1947, se convirtió en un eje fundamental para la vida administrativa y social de la ciudad. El club, fundado originalmente en 1902 como Madrid Football Club y distinguido con el título honorífico de Real por el monarca Alfonso XIII en 1920, mantiene una estructura única donde sus socios poseen y operan la entidad, un modelo que ha perdurado a lo largo de su historia. Madrid, que alberga las sedes de los poderes del Estado y las instituciones que regulan el idioma español, como la Real Academia Española, ha sido el escenario de eventos que definieron el curso de la nación. La ciudad integra pasado y modernidad, desde la fundación del asentamiento de Maǧrīţ en el siglo IX hasta la construcción de las torres Puerta de Europa entre 1989 y 1996. Estos edificios, de 114 metros de altura y diseñados por Philip Johnson y John Burgee, se alzan cerca de la plaza de Castilla, simbolizando la evolución arquitectónica de un municipio que hoy supera los tres millones y medio de habitantes. En el norte del paseo de la Castellana, el complejo ministerial de Cuzco, con su torre de 25 plantas y cien metros de altura, representa el brutalismo en la administración pública, albergando ministerios como el de Economía y el de Ciencia e Innovación. La vida en la capital no ha estado exenta de momentos complejos, como el incidente de Carabanchel en 1932 o la matanza de Atocha en 1977, hechos que forman parte de la memoria colectiva del país. Mientras te alejas de las avenidas que conectan estos puntos estratégicos, dejas atrás el centro neurálgico de la administración, las finanzas y la cultura que definen la capital. Que el camino te sea leve y el horizonte despejado en tu trayecto fuera de la ciudad.

  • 0310:34
    Historias paralelas de Madrid y Coria

    Historias paralelas de Madrid y Coria

    La trayectoria de Madrid y Coria nos invita a observar dos destinos marcados por ritmos distintos dentro de la península ibérica. Madrid, convertida en capital permanente de la monarquía española en 1561 por orden de Felipe II, concentra hoy las sedes del Gobierno, las Cortes Generales y el Tribunal Supremo. Su crecimiento demográfico, que alcanza los 3 506 730 habitantes según datos del INE de 2025, la sitúa como un centro de poder administrativo y económico de primer orden. En sus calles se asientan instituciones fundamentales para la cultura, como la Real Academia Española y el Instituto Cervantes, mientras que su patrimonio se refleja en espacios como el paseo del Prado y el Buen Retiro, incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2021. La ciudad, con orígenes que algunos investigadores vinculan a asentamientos visigodos del siglo VII, fue incorporada al Reino de León tras el sitio de Alfonso VI en 1085, consolidando su relevancia política a partir del siglo XVI. Por otro lado, Coria, situada a orillas del río Alagón en la provincia de Cáceres, posee una trayectoria histórica que se remonta a tiempos anteriores a la ocupación romana, cuando era denominada Caura. Los romanos le otorgaron el nombre de Caurium y le concedieron la ciudadanía, iniciando un periodo de notable importancia regional. La ciudad sufrió los conflictos propios de las zonas fronterizas, siendo objeto de incursiones como la de Ordoño I de Asturias en el año 859. Durante el siglo XII, Coria fue escenario de operaciones militares constantes, incluyendo los sitios de 1138 y el exitoso asedio de Alfonso VII de León en 1142, que permitió la restauración de su diócesis. A diferencia de la capital, Coria desarrolló un señorío propio y sufrió las consecuencias de la guerra contra Portugal entre 1640 y 1668, periodo en el que su entorno rural padeció graves incursiones. Hoy, su legado se preserva en monumentos como sus murallas romanas de los siglos III y IV, la catedral de Santa María de la Asunción y el castillo edificado entre 1472 y 1478. Mientras Madrid funciona como el eje central de las instituciones del Estado y la economía nacional, Coria mantiene su identidad local en la provincia de Cáceres, conservando elementos de su pasado prehistórico y medieval en el Museo de la Cárcel Real.

  • 0410:34
    Los orígenes de la antigua Caura

    Los orígenes de la antigua Caura

    Caura fue el nombre original de este asentamiento mucho antes de que los romanos alcanzaran la península ibérica. Con la llegada de la administración romana, el lugar recibió el nombre de Caurium y sus habitantes obtuvieron la ciudadanía romana, consolidando su posición en el territorio. Tras el periodo visigodo, la creación de la diócesis de Coria otorgó a la ciudad un papel central como capital religiosa, lo que impulsó su prosperidad durante siglos. Sin embargo, la ubicación estratégica entre el río Alagón y el sistema Central convirtió a la ciudad en un punto de fricción constante. Hacia el año 859, Ordoño I de Asturias organizó una incursión en la zona, llevándose consigo a gran parte de la población mozárabe local. Este evento marcó el inicio de una inestabilidad que definió la vida en la ciudad durante cientos de años. En el siglo XII, la ciudad enfrentó una serie de asedios que alteraron su control político. En 1138, las fuerzas cristianas intentaron tomar la plaza sin éxito. Pocos años después, en mayo de 1142, Alfonso VII de León inició un nuevo asedio que se prolongó durante dos meses. En junio de 1142, la ciudad capituló ante las tropas de Alfonso VII, lo que permitió la restauración de la diócesis. La importancia de este enclave no residía únicamente en su arquitectura, sino en su capacidad para actuar como un punto de control geográfico crítico. En 1174, el general almohade Abu Hafs tomó el control del lugar, aunque el dominio cristiano se restableció definitivamente tras 1184. A principios del siglo XIII, la ciudad ya contaba con su propio fuero, un documento que regulaba la vida de sus habitantes y que fue formalizado en 1227, siguiendo modelos jurídicos de otras ciudades cercanas. Mientras avanzas por la carretera hacia este punto de Extremadura, la historia de sus defensas y su pasado como capital de señorío se hace presente en el horizonte, recordándote que te diriges hacia un lugar cuya configuración actual es el resultado de siglos de cambios en el control militar y administrativo.

  • 0510:34
    Conflictos y cambios en Coria

    Conflictos y cambios en Coria

    El año 1142 marcó un punto de inflexión definitivo cuando las tropas de Alfonso VII de León, tras dos meses de asedio, lograron la capitulación de la ciudad, permitiendo la restauración de la diócesis de Coria. Este suceso, sin embargo, no trajo una paz duradera, ya que en 1174 la localidad fue tomada por las fuerzas del general almohade Abu Hafs. La inestabilidad fronteriza definió gran parte de este periodo, donde la posesión del territorio oscilaba entre distintas facciones, hasta que finalmente se consolidó bajo control cristiano después de 1184. A medida que el poder se estabilizaba, la ciudad comenzó a ejercer su influencia como capital de un señorío, extendiendo su dominio administrativo sobre poblaciones vecinas. Esta estructura de mando se vio puesta a prueba siglos después, durante la guerra contra Portugal entre 1640 y 1668. Aunque el casco urbano no fue ocupado por las tropas portuguesas, la zona rural circundante sufrió incursiones reiteradas que debilitaron profundamente la economía local y provocaron el empobrecimiento general de la región. La memoria de este control militar y de las instituciones que lo gestionaban quedó reflejada en construcciones posteriores, como la edificación de la Cárcel Real en 1686, un edificio que hoy alberga colecciones de restos prehistóricos, romanos y visigodos encontrados en el término municipal. La capacidad de adaptación de la ciudad ante tales crisis permitió que, a pesar de las incursiones y los cambios de mando, se mantuviera como un nodo de importancia en la provincia de Cáceres. Mientras te aproximas a las orillas del río Alagón, donde se asienta este municipio de poco más de doce mil habitantes, la ruta te acerca a los restos de las murallas romanas de los siglos III y IV y a la arquitectura defensiva del castillo construido entre 1472 y 1478, recordándote que el destino final de tu trayecto es precisamente este enclave de Extremadura que ha sobrevivido a siglos de disputas territoriales.

  • 0610:34
    Legado y transformación de Coria

    Legado y transformación de Coria

    El año 1686 marcó un punto de inflexión en la gestión administrativa de la ciudad con la construcción de las Cárceles Reales, una estructura que hoy funciona como museo y alberga utensilios prehistóricos, romanos y visigodos hallados en el término municipal. Este recinto permite observar cómo la localidad ha preservado elementos tangibles de su pasado, integrando hallazgos arqueológicos con una sección dedicada a la etnografía local y a la festividad de los Sanjuanes. La transición desde aquel centro de poder señorial, afectado duramente por las incursiones durante la Guerra contra Portugal entre 1640 y 1668, hacia la configuración urbana actual, se refleja en la permanencia de hitos arquitectónicos como el castillo erigido entre 1472 y 1478 y el puente viejo de los siglos XV y XVI. La estructura social de Coria, con sus doce mil quinientos treinta y un habitantes, se organiza hoy alrededor de su condición como municipio de referencia en la provincia de Cáceres, manteniendo una identidad que combina la herencia de la antigua Caura con la modernidad de sus procesos administrativos, como la aprobación del diseño de su bandera municipal en noviembre de 2012. La ciudad, situada a orillas del río Alagón, ha consolidado su papel en la región tras siglos de alternancia entre soberanías y conflictos fronterizos, desde la reconquista definitiva en el siglo XII hasta la consolidación de su fuero. La vida en Coria se desarrolla hoy bajo un clima mediterráneo de veranos calurosos, donde los restos de las murallas romanas de los siglos III y IV conviven con la arquitectura barroca de iglesias como la de Santiago y palacios de los siglos XV y XVI, como los de los Duques de Alba. Mientras avanzas por la calzada hacia el horizonte donde se divisan las torres de este enclave histórico, te aproximas finalmente al destino donde la historia de sus murallas y su pasado señorial se encuentran con la realidad contemporánea de este municipio extremeño.

← All journeys
Madrid, España — Coria, España — atlas.